Con su permiso, don Leo.
En este texto aparece dos veces la palabra "texto", mientras que la palabra "en" aparece tres veces. La palabra "este" también aparece dos veces, en tanto la palabra "ornitorrinco" lo hace una sola vez, a diferencia de "aparece" y "veces", que aparecen trece veces. La palabra "masturbacion" también aparece una sola vez. Otras palabras no aparecen ninguna vez, pero no es el caso de "caso", "el", "cinco", "siete", "mas", "once", "trece", "es", "tanto", "menos", "pero", "ninguna", "lo", "hace", "mientras", "otras" y "palabras", que aparecen mas de una vez y menos de tres. "Dos", "sola" y "no" aparecen tres veces. "Tres" aparece cuatro veces, y "que", "una" y "también", también. "Aparecen", "la" y "palabra", a diferencia de "aparece", aparecen seis veces. "Diferencia", a diferencia de "vez", de "a", de "de", de "y", de "cuatro" y de "seis", aparece cuatro veces. "A" aparece siete veces (a veces). "Vez" aparece seis veces y "seis" aparece cuatro. "Cuatro" aparece cinco veces e "y" once.
Simplemente genial… ya se me va a ocurrir algo a mí.
"Según la Biblia, el Arca de Noé fue una enorme embarcación construida por orden de Dios (Yahvé) para la salvación de Noé (la única persona justa en ese entonces). Dios permitió que entrase la familia de Noé y una pareja de cada especie animal, para preservarlos del diluvio universal."
De humanidad concentrada, no supera el metro veinte. Cada vez que habla miente, y a la vez no escucha nada; a su interlocutor enfada, sea príncipe o doncella. A todos les deja huella, su porfía es de temer. De noche lo pueden ver, aferrado a una botella.
Anoche me desvelé. Y en medio de este molesto desvelo involuntario, una idea comenzó a rondar mi mente, y es ésta: El verdadero artista, el poeta de verdad, es capaz de extraer, de las cosas más simples y cotidianas de la vida, una belleza y solemnidad que traslucen a través de un lenguaje excelso. Lo hizo a la perfección un tal Neruda, que fue capaz de escribirle un poema al caldillo de congrio que incluso expele, al momento de leerlo, el exquisito olor de ese reponedor plato. Y lo han hecho los mejores narradores y poetas con las cosas y seres más cotidianos de la realidad.
Lo hemos dejado jugar… Lucho, no lo estás marcando. Y si lo sigue habilitando, el nueve no va a parar de salir a celebrar, no sólo a final de mes, sino una y otra vez, como lo ha venido haciendo… No ven que vamos perdiendo por dejar jugar al diez?

