
Allí donde tu desierto se baña en olas de mar, allí donde a eternizar la carne se van los muertos; en ciudad de arena y puerto, riqueza, sudor y cerros, arrogantes y altaneros como enviados del infierno, cruzando cielos eternos se elevan los caballeros.
Oscuros se dejan ver, lejanos, inalcanzables, quietecitos en los cables como veletas sin su torcer . Pero vaya usted a saber qué traman en las alturas. No serán cosas muy puras: asaltos a mano armada ,ataques y retiradas a esconderse en su negrura.
Toman palco en el estrado testigos con privilegio, cometen el sacrilegio de cagarse en el poblado lo comido y lo bailado :carroña, comida muerta no hay cadáver que se pierda; coqueteando con la muerte seguiremos viendo con suerte a estos pájaros de mierda.

