
Después de dos años, período que seguramente a ella le debe haber parecido una eternidad, la policía finalmente detuvo in-fraganti a Giovanni Carella, el hombre que arrastró a una mujer desde la ventana de su auto. El caso, ampliamente difundido en los medios, causó impacto por lo fuerte de las escenas grabadas por una de las cámaras de seguridad del sector en donde se inició este calvario. El destacado, premiado y a veces injustamente censurado periodista Alvaro Vidal Almost, dueño de un estilo y una agudeza única, tuvo la oportunidad de conversar con la desafortunada mujer, instantes después de soltarse de la ventana.
-Vidal Almost (pregunta inicial, respaldada por años de experiencia y estudios): -¿Cómo se siente?
-La afectada: -Buena pregunta…imagínese pues… con un dolor de brazo terrible y las suelas de mis zapatos completamente gastadas. Fueron los peores dos años de mi vida. Alguien tiene que responder por esto.
-Vidal Almost (intentando dirigir hacia el misticismo): -¿De dónde sacó fuerzas para resistir?
-En un principio la adrenalina actuó como un sedante natural… luego me abandoné a la fe. Luego de aproximadamente 4 meses arrastrándome, la articulación del hombro desarrolló una especie de callosidad que fue ayudando a disminuir paulatinamente el dolor, apoyado por la habilidad que fui desarrollando para adaptarme a las distintas velocidades del auto y a las maniobras de mi agresor. Después de un año y medio el auto y yo eramos una sola entidad, completamente sincronizada.
-Vidal Almost (indagando en temas bio-protéicos): -¿Cómo comió?
-Mi agresor tenía la mala costumbre de dejar su colación en el asiento del copiloto cuando se iba a la oficina. Mi brazo libre hizo el resto.
-Vidal Almost (profundizando poéticamente en el corazón de su entrevistada): -¿Le dio pena?
-Durante el día estaba bastante ocupada intentando deslizarme correctamente en las curvas y teniendo cuidado con las frenadas bruscas. Los primeros siete meses tuve bastantes problemas con eso. Pero de noche, a oscuras y con el auto estacionado, llegaba la calma y, con ella, la pena. Ni le cuento cómo fueron de tristes los dos años nuevos que pasé colgada. Agradezco lo que ha hecho hoy la policía por mí, pero me parece que el operativo demoró más de lo deseable.
-Vidal Almost (a manera de conlusión y mensaje subconsciente final): -Es que usted nunca hizo la denuncia, poh.

